Acá lo que hay es intento, desparramo, insistencia, ejercicio y té de vainilla ☂
13 de junio de 2014
Necesito un patio (necesitaba...)
Necesito un patio, pero no uno como el del vecino, no uno con pileta no declarada y bambúes en las paredes imitando un estilo feng shui de cuarta, no quiero un patio clandestino. Tampoco quiero un patio como el de la casa de mi madre, que es puro cemento y no se ha filtrado en estos veintitrés años que llevo viva ni un mísero yuyo entre ese suelo calurosamente gris. Necesito un patio, y no pretendo mucho, no quiero que sea grande, solamente que me alcance para poner una mesita con cuatro sillas y un farol para poder sentarme a escribir afuera. Qué raro esto de necesitar un patio, nunca me había pasado. Porque nunca tuve uno como el que estoy necesitando ahora, inclusive en mi casa anterior, el patio era de cemento también… entonces, ¿de dónde viene esta necesidad a estrenar de tener un patio? ¿será que estoy creciendo, será que cuando una se convierte en una mujer con todas las letras necesita un patio para tener plantas y colgar la ropa? No sé. Quizás lo que me pasa es que tengo henchida el alma y ya no entro en el departamento. Yo creo que en el fondo es su culpa, que el alma me aprieta por todos los rincones, desde que sus manos inauguraron recovecos por los que amago a escaparme aunque nunca me animo, y ahora, después de él, ya no entro cómoda donde antes entraba, ¿por qué ahora necesito un patio y un médico para las várices? supongo si me sincero aún más, que ha de ser porque su mirada me desnuda hasta dejarme con la vergüenza con que vine al mundo. Aún así parece que mientras más hojas arranca de esta enredadera más capas de pintura le da a sus carencias, y liberarme para que yo pueda, por ejemplo, venir a sentarme a escribir frente al río, le cuesta el insomnio de alguna que otra noche después de un partido de fútbol. Quizás sea que nos estemos salvando de alguna manera menos aceptable que de costumbre, y así como ahora yo estoy frente al río supliendo la necesidad de un patio, él esta noche podrá estar insomne y dejar de estar anestesiado. Ahora entiendo por qué necesito un patio: porque me hizo crecer tanto que ya no entro en el departamento, y las várices me duelen porque mi sangre quiere enraizarse por fuera de mi a toda vida, y yo como una estúpida, voy al médico pensando que unas pastillas van a aliviar el dolor de que me estén saliendo alas.
12 de junio de 2014
Parque de diversiones
Ahí donde ahora hay un supermercado
estaba el parque de diversiones al que íbamos
el mismo parque al que no fuimos también
en el que no fumamos, no reímos
y tampoco te pude dar ahí el primer beso
Ahí ahora hay ofertas de televisores inteligentes
tremendamente habilidosos
para poner un muro entre la gente
Ahí ahora no podemos ir a buscar el vértigo de la montaña rusa
O el de siquiera pensar en acercarme y sorprenderte
Ahora hay un supermercado
en el lugar donde fui tantas veces a recuperar infancia y ganar futuro
Habrá que inventar entonces un espacio nuevo de redenciones.
estaba el parque de diversiones al que íbamos
el mismo parque al que no fuimos también
en el que no fumamos, no reímos
y tampoco te pude dar ahí el primer beso
Ahí ahora hay ofertas de televisores inteligentes
tremendamente habilidosos
para poner un muro entre la gente
Ahí ahora no podemos ir a buscar el vértigo de la montaña rusa
O el de siquiera pensar en acercarme y sorprenderte
Ahora hay un supermercado
en el lugar donde fui tantas veces a recuperar infancia y ganar futuro
Habrá que inventar entonces un espacio nuevo de redenciones.
10 de junio de 2014
Terminales
Le recorto las puntas al año buceando en diminutas estaciones terminales mientras me entero, por ejemplo, del fin de las abejas y entiendo qué acertado es querer tener un patio, para plantar salvia o manzanillas, y polinizar el mundo para que así sobreviva, desde mi jardín, toda la raza humana.
Para sumergirme en las estaciones omnibusales antes vuelo por campos sembrados y juego conmigo misma a adivinar cuándo hace fiesta la cosecha y qué es lo que parirán esas cosas enraizadas en este suelo que tanto se quiere... Y qué terrible si es soja! con lo que me gusta y con lo que natura mata...
...
'Yo no pedí esto' como un mantra de la desesperación
no pedí que cuervos azules me destartalen las manos
ni las ganas de vomitar el mundo entero cuando este se me mete en el estómago
tampoco pedí la idiotez recalcitrante que me abduce y me hace preguntar absurdos
No pedí la angustia, el pecho cerrado, los infiernos de las 2 de la mañana
ni que me abraces y me lleves hacia vos cuando entre pesadillas salgo corriendo
no pedí que alguien me quiera como ni siquiera yo nunca pude quererme
y que se sepa de una vez por todas, el viejo tenía razón,
~no hay nada más insportable que una sucesión de días felices~
9 de junio de 2014
Esa versión de mí
que toma mate dulce con café
no sabe de ansiedad
sabe solamente de gatos negros
con ojos de mostaza,
sabe que el burrito encontrado
resucita a la abuela muerta,
que las rosas que mira
lastimaron tantas veces sus dedos.
Esta versión de mí
la del mate dulce y el café
no sufre tanto cuando no sabe
el nombre de algún árbol
ni se siente tan mala mujer
cada vez que se le muere un cactus.
Esta que soy tomando
mate dulce con café
no se pone triste por el sueño
o por los pies eternamente fríos
ni por los versos que no salen
o salen a fuerza de empuje violento.
Pero la que soy
cuando se termina el azúcar
cuando desaparece el café
duele como el sorbo al mate amargo
que está siempre al acecho en mi lugar más natal.
que toma mate dulce con café
no sabe de ansiedad
sabe solamente de gatos negros
con ojos de mostaza,
sabe que el burrito encontrado
resucita a la abuela muerta,
que las rosas que mira
lastimaron tantas veces sus dedos.
Esta versión de mí
la del mate dulce y el café
no sufre tanto cuando no sabe
el nombre de algún árbol
ni se siente tan mala mujer
cada vez que se le muere un cactus.
Esta que soy tomando
mate dulce con café
no se pone triste por el sueño
o por los pies eternamente fríos
ni por los versos que no salen
o salen a fuerza de empuje violento.
Pero la que soy
cuando se termina el azúcar
cuando desaparece el café
duele como el sorbo al mate amargo
que está siempre al acecho en mi lugar más natal.
Armadura de cartón
A la luz de la estufa
entendí
que sos un caballero
con armadura de cartón
bastante preocupado
por el encendedor
Naranjas
Nunca supe bien
a qué lado mirar
cuando voy a cruzar la calle
o no lo supe tanto
como sé lo esperanzador que es
empezar la semana
exprimiendo naranjas
aunque esa esperanza
dure lo que tarda en filtrarse
una semilla en el jugo.
a qué lado mirar
cuando voy a cruzar la calle
o no lo supe tanto
como sé lo esperanzador que es
empezar la semana
exprimiendo naranjas
aunque esa esperanza
dure lo que tarda en filtrarse
una semilla en el jugo.
Seis minutos
Bastan seis minutos para un poema
la niña rompe la fuente de agua
se inunda desde el techo el mundo
seis minutos, no despierta
esconde las cosas en el muro
todo se inunda en el sueño
todo se hunde.
1972
Para Silvia y Alejandra...
(como si se pudiese intervenir el pasado)
esas letras crudas eran glóbulos perdidos
en cada poema te desangrabas, luciérnaga
cortaste lazos con el mundo como quien corta el pan, la frescura
punto rojo en la sonrisa más macabra
palabras con colmillos de furia:
las plumas desprendiéndose de la A y la L y la A y la bípeda S
fue negro el sol del horno cruel de tus mañanas
pero tu luna se fugó en bocados de paz
brillando el poema en la parca de noviembre.
Veinteañeros desvalidos del ritmo
Se muere, convencida, se me muere entre los brazos la poesía
ella me pide resurección que le mida los versos, "cantame" me dice
Pero Poesía!, yo tengo veinte años y vos tenés miles de números
no entiendo cuando me hablás de pies, de que te sobra un tiempo
Ay Alejandra! se me muere la poesía, dice algo de un sestercio
me habla de sinalefas y versos adónicos pero mis manos se manchan
sangre de poesía corriendo por mis brazos, nada que hacer...
gritan desesperados Baudeleire y se retuerce Girondo
Allen Ginsberg saca su mano de un libro y me golpea con furia
¡ Señores se nos muere la poesía, y tengo la culpa de no saber nada!
Derramadas las penurias inútiles, muerta la poesía en mi mesa
aprieto todas las almas de los libros del mundo entre mis manos...
la resurección en tapas azules que revelan la ciencia del verso.
Qué es una A?
¿es esto una a: A?
Según quién.
Tengo siete años.
Repito la palabra Ventilador
ya no sé bien lo que digo
Ventilador. Ventilador. Ventilador
¿Eso es un ventilador?
No parece algo que pueda llamarse ventilador
Ventilar, Viento, Ventiluz!
Sin embargo alguna vez repetí un nombre
dije tu nombre una y otra vez con los ojos cerrados
Tu nombre. Tu nombre. Tu nombre
Jamás dejé de saber que vos eras vos
y que nombrarte era mi momento más cercano.
Saussure nunca amó.
Oda al café porque es invierno
La mujer que hacía del café algo eterno:
chicle de café, juventud de café
lágrimas torradas en tazas de café
piel oscura: misterio revelado del café
ojos marrones, los lunares: borla, sólo borla
pies helados de toda hora, restos de café
¿el sueño imparable?: falla del café en el poema.
Absolutismo.
El problema, porque creanme, hay un problema... es que a los hombres les enseñaron que tienen que moverse como los espermatozoides y no terminan de entender si los espermatozoides huyen o van en busca de algo. Y a las mujeres nos enseñaron que como los óvulos tenemos que quedarnos quietas esperando siempre, a que venga o el boludo que huye o el que se siente príncipe. Y la verdad es que las cosas no siempre encajan.
2 de junio de 2014
Domingo
Hay días en que amanece tarde
y amanece entre papeles a punto de explotar
antojos dulces de caprichos
y vos que estás acá
siempre
entre los libros y la música triste
el palo santo en las hornallas nuevas
los juegos que no dejan de divertir
y mi pensamiento de góndola de supermercado
-nunca nadie creyó que existiera red
capaz de abarajar el huracán que pasa
cuando yo paso
cuando me rio
cuando me enojo-
Y vos estás acá
como un tirador al blanco de costumbres zen
con tus ojos de naranja dulce
de cataclismo a mi memoria
con la palabra siempre justa
y el abrazo más certero.
... Domingo.
26 de mayo de 2014
Retorno
"De
una vez por todas, pensé, has de ser fiel a tu desgracia. de una vez por todas
cesarás de traicionarte"
Porque hay una parte de mí que se resuelve en las pelusas que
vuelan en el aire los odiosos días de sol. Hay una parte de mí, conmigo, un me
que me preexiste de ser un monumento a la falsa alegría. Esa parte de mí que resiste
incansablemente la compañía, y no escucha, no mira, no toca, no es. Esa parte
en la que algunos han preguntado qué me pasa, bueno es eso, no me pasa nada,
esa soy yo compuesta de lecturas que a nadie le importan, cicatrices
encaprichadas con que las aloje y tristeza de no saber bien los nombres de los
árboles.
9 de mayo de 2014
La tinta derramada
Lo dejaba que se acerquecon su cara y esa tinta derramada
con sus cintas de peligro y precaución
en los mediodías de desiertas soledades
contenidos entre dos panes y el silencio
o la playa que quemaba alguna vez
Lo dejaba que se acerque cauteloso
como es él con esas manos siempre juntas
que van midiendo todo con su sistema
(constelaciones chiquititas de palabras)
una cosa es una cosa
y
otra cosa es otra cosa
¡Y pobre con sus estanterías invisibles!
conmigo que todo es lo mismo y no también.
Lo dejaba que se acerque despacio
lo dejaba que me habite en mentiras
de cumbias entre amigos
y manos bailanteras
estallido de la fobia cuando encontraba sus ojos,
todavía a veces me pasa que no me recupero.
Lo dejaba que se acerque
para poder averiguar cómo nombrarlo
pero cuando lo tuve enfrente ya no quise
porque ahora -cambiando de pronombre abruptamente-
te digo que de vos no quiero eso de saberte
lo que quiero es que me abismes de mí misma
con esos ojos de melancolía fresca
y tu habilidad para edificarme la sonrisa.
Líneas
Un entreviero de vidas descifrado
vaiven horizontal en blanco vacío
suave locomociòn que alumbra el caos
como esos lunares arrojados
con el mismo enojo que desgano
a una espalda que poco sabe
de su trasmutaciòn en sentido.
vaiven horizontal en blanco vacío
suave locomociòn que alumbra el caos
como esos lunares arrojados
con el mismo enojo que desgano
a una espalda que poco sabe
de su trasmutaciòn en sentido.
7 de abril de 2014
La palabra.
Y si en verdad aquella palabra exacta que tanto se busca
-como sordos a la espera de un grito-
no fuese más que el nombre de una piel habitada?
Si se tuviese que correr tras su pronunciamento estruendoso
como un sordo a la espera de un grito
o esta lluvia cansada de caer?
Fuese así de fugaz su existencia - terriblemente, lo es-
como escucharla susurrada al oído en mitad de la noche
y entender, que, eso mismo que suena
desde otros pulmones, en otra escena,
nada fuera, del verbo ser.
-como sordos a la espera de un grito-
no fuese más que el nombre de una piel habitada?
Si se tuviese que correr tras su pronunciamento estruendoso
como un sordo a la espera de un grito
o esta lluvia cansada de caer?
Fuese así de fugaz su existencia - terriblemente, lo es-
como escucharla susurrada al oído en mitad de la noche
y entender, que, eso mismo que suena
desde otros pulmones, en otra escena,
nada fuera, del verbo ser.
Los árboles
Tengo envidia de los árboles
que se despojan,
se desnudan,
como si el frío no importara.
Se dejan el alma al aire,
sean de copa alta, baja, flaca o frondosa,
y en verdad el frío ya no importa.
No tienen noción de la hipotermia,
ni miedo alguno
o siquiera registro de que la muerte existe.
Se dejan azotar por el viento,
no gritan por ello,
sino que regalan un rugir de hojas
declarando acerca de la valentía y el vuelo....
que se despojan,
se desnudan,
como si el frío no importara.
Se dejan el alma al aire,
sean de copa alta, baja, flaca o frondosa,
y en verdad el frío ya no importa.
No tienen noción de la hipotermia,
ni miedo alguno
o siquiera registro de que la muerte existe.
Se dejan azotar por el viento,
no gritan por ello,
sino que regalan un rugir de hojas
declarando acerca de la valentía y el vuelo....
1 de abril de 2014
Terrenal
Por qué me toca ser la mala que les da el remedio a Olivia y Juanele, que vomitan del asco, que me arañan entera y ahora me ven y corren ? Puteo fuerte. Entiendo ahora el rol fundamental del veterinario, se le paga para ser el villano, pinchar, suturar, desparasitar... A los que son padres les debe pasar lo mismo cuando tienen que darle un jarabe asqueroso a sus hijos, o un chirlo porque se comieron un paquete entero de caramelos y les va a hacer mal, ahora entiendo el rol fundamental del médico, se le paga para legitimar el asco del jarabe, la prisión del reposo, y hasta se le adosa la jeringa como arma de fuego.
Nombres, nombres de posiciones, piecitas del rompecabezas de todo eso de lo que no nos queremos hacer cargo con los que amamos.
12 de marzo de 2014
Pongamos la vida al revés
que el sabor de esta uva dulce pase a amargo
y comience entonces a comerme las semillas
pongamos las cortinas azules del lado de afuera
traigamos el pino donde ahora está la mesa
empecemos a decir que somos muy feos
Pongamos la vida al revés
empastando la libertad con regalos absurdos
diciendo a cada rato mi amor, mi tesoro
hagamos que las campanas anuncien las deshoras
que los animales de la casa estén embalsamados
Pongamos la vida como señuelo
como si esto en verdad no importara
y fuésemos corriendo en verdad hacia alguna otra cosa
hagamos de cuenta que clavarte una uña en la espalda es desidia
que tu abrazo me da alergia
Pongamos la vida pata para arribas
porque en verdad yo tengo miedo
de que nos hayan dado de más eso que a tantos otros
les están dando de menos...
que el sabor de esta uva dulce pase a amargo
y comience entonces a comerme las semillas
pongamos las cortinas azules del lado de afuera
traigamos el pino donde ahora está la mesa
empecemos a decir que somos muy feos
Pongamos la vida al revés
empastando la libertad con regalos absurdos
diciendo a cada rato mi amor, mi tesoro
hagamos que las campanas anuncien las deshoras
que los animales de la casa estén embalsamados
Pongamos la vida como señuelo
como si esto en verdad no importara
y fuésemos corriendo en verdad hacia alguna otra cosa
hagamos de cuenta que clavarte una uña en la espalda es desidia
que tu abrazo me da alergia
Pongamos la vida pata para arribas
porque en verdad yo tengo miedo
de que nos hayan dado de más eso que a tantos otros
les están dando de menos...
10 de marzo de 2014
Dejame que te cuente de los bichitos azules que navegan en tu piel
son como cangrejos que caminan zigzagueando, son como mis dedos
como el humo de vainilla, la saciedad del alma con olor a tierra
o esa hoja abandonada que soy cada mañana esperando que me escribas
me revises, me corrijas y me enojes mientras tanto con palabras
para luego edificarme con violencia nacedora que sale de tus manos
y se vuelve en contra mío
me dibuja, me desvela, me acompaña, me sonríe aunque no quiera
a veces sonreír.
Dejame que te cuente de los bichitos azules, blancos, amarillos y vos
porque ahora no sé más que hablar de eso
porque de otra cosa ya no entiendo.
son como cangrejos que caminan zigzagueando, son como mis dedos
como el humo de vainilla, la saciedad del alma con olor a tierra
o esa hoja abandonada que soy cada mañana esperando que me escribas
me revises, me corrijas y me enojes mientras tanto con palabras
para luego edificarme con violencia nacedora que sale de tus manos
y se vuelve en contra mío
me dibuja, me desvela, me acompaña, me sonríe aunque no quiera
a veces sonreír.
Dejame que te cuente de los bichitos azules, blancos, amarillos y vos
porque ahora no sé más que hablar de eso
porque de otra cosa ya no entiendo.
Y te converso
te convido
te convierto
te dejo en el piso
mientras leo
busco un cigarro de esos que hacemos
-sahumerio-
Y te pierdo
hablando a la pantalla
hablando a la gata
hablándole a nadie
simplemente
repitiendo mis palabras
como un juego de canción sin música
te hacés niño
sonrío
Jugás
Y te concierto
te conciento
te cocino digo basta y acá estoy de nuevo
Te llevo de a poco hasta un lugar
donde afirmarnos
te saco charla con las manos bailanteras
Me rio de vos y me hago río
Y escribo éstas cosas que dan verguenza
te convenzo
de mi hermosura y afirmas a mis delirios
Y te miro
Sos vos a final de cuentas
A final de besos
A final de versos
quien me concierta
me contenta
me convence
me con todo
Y deja encima un lugarcito
Para algo más
porque no somos amigos del azar
y entre abrazos nos cocinamos las causas.
te convido
te convierto
te dejo en el piso
mientras leo
busco un cigarro de esos que hacemos
-sahumerio-
Y te pierdo
hablando a la pantalla
hablando a la gata
hablándole a nadie
simplemente
repitiendo mis palabras
como un juego de canción sin música
te hacés niño
sonrío
Jugás
Y te concierto
te conciento
te cocino digo basta y acá estoy de nuevo
Te llevo de a poco hasta un lugar
donde afirmarnos
te saco charla con las manos bailanteras
Me rio de vos y me hago río
Y escribo éstas cosas que dan verguenza
te convenzo
de mi hermosura y afirmas a mis delirios
Y te miro
Sos vos a final de cuentas
A final de besos
A final de versos
quien me concierta
me contenta
me convence
me con todo
Y deja encima un lugarcito
Para algo más
porque no somos amigos del azar
y entre abrazos nos cocinamos las causas.
5 de marzo de 2014
4 de marzo de 2014
.
Y así es como es esto
siempre una calesita
una montaña rusa
una altura de muerte
y esta vez una bajada
de fresco jardín
Me parece tan pronto
encontrarse otra vez
con el corazón hecho un grillo
que no para de cantar
En mi existencia de grillo
sé de todos modos también
que puedo morir de un pisotón
y me aterra
y me atrae
me envuelve tanto
que estés donde siempre
pero desde otro lugar
compañerito de días
que sin saber cómo
se trenzaron tanto que no puedo distinguir
qué somos ahora
qué fuimos ayer
sin embargo distingo
que me importa muy poco
congujar el verbo a futuro
porque esas cosas eventualmente
no salen bien
y acá me agarra señorito miedo
me da besos en el cuello
aprovechándose de la ausencia
de tus manos en mi piernas
de tu espalda que nunca
deja de sorprenderme
Voy a cantar profundo
a prestar atención a luna
a ese mensaje que me dejaste en sueños
más que eso no puedo hacer
o sino tal vez solo puedo
cocinarte los dìas
y la sonrisa imparable
en la que hago pie.
siempre una calesita
una montaña rusa
una altura de muerte
y esta vez una bajada
de fresco jardín
Me parece tan pronto
encontrarse otra vez
con el corazón hecho un grillo
que no para de cantar
En mi existencia de grillo
sé de todos modos también
que puedo morir de un pisotón
y me aterra
y me atrae
me envuelve tanto
que estés donde siempre
pero desde otro lugar
compañerito de días
que sin saber cómo
se trenzaron tanto que no puedo distinguir
qué somos ahora
qué fuimos ayer
sin embargo distingo
que me importa muy poco
congujar el verbo a futuro
porque esas cosas eventualmente
no salen bien
y acá me agarra señorito miedo
me da besos en el cuello
aprovechándose de la ausencia
de tus manos en mi piernas
de tu espalda que nunca
deja de sorprenderme
Voy a cantar profundo
a prestar atención a luna
a ese mensaje que me dejaste en sueños
más que eso no puedo hacer
o sino tal vez solo puedo
cocinarte los dìas
y la sonrisa imparable
en la que hago pie.
La perfección:
Adjetivo molesto que insiste siempre en invertir idealizaciones cuando en realidad nada está de menos, y mucho menos, nada está de más. Como por ejemplo, la ventana abierta de esta casa sucia, y tus pies sucios que ignoro por bondad a mis sábanas lilas.... la ventana abierta: la lluvia mansa, la gata que por ser un poco más terca sale desafiando el estereotipo felino y yo que escribo, una vez más, en un nuevo cuaderno, que seguramente terminará apilado -sujeto a posterior revisión y dictamen de desecho por exceso de adolescentismo o té de vainilla o cereales con miel -
Y la ventana abierta, me olvidaba: recostar la espalda en los almohadones que me regaló mi abuela (almohadones hechos de repasadores en oferta de vaya a saber uno qué bazar y vaya a saber uno también a qué cabeza se le juntan las nociones de repasadores y almohadón en un acción de 'entra aguja, sale aguja, piso pedal, máquina cosedora' y no sé que otra cosa más)
Entonces. La espalda apoyada en los repasadores, el té que adivinaste con dos cucharaditas de azúcar -cucharaditas de azúcar como tus ojos acucharados, acuchillados, avidrientados y brillosos- un libro de esos que para mi son como el padrenuestro...
y pensar en la perfección.
La de tu rostro calculado milimétricamente para el desastre, remendado y salido a la pista otra vez con gesto de segura revancha y sonrisa de criatura con buen corazón. Tus manos ya no pudiendo evitar a Kundera - suspiro - tu panza cruje como dándome las gracias por la comida de hoy... Y de repente mis miopes ojos chocan con la pared del comando radioeléctrico que me tapa el cielo pero aún oigo la lluvia, siento el fresco en los pies y en eso escucho un sonidito que me descarga a la tierra: scrach scrach, sos vos rascándote la barba.
Y la ventana abierta, me olvidaba: recostar la espalda en los almohadones que me regaló mi abuela (almohadones hechos de repasadores en oferta de vaya a saber uno qué bazar y vaya a saber uno también a qué cabeza se le juntan las nociones de repasadores y almohadón en un acción de 'entra aguja, sale aguja, piso pedal, máquina cosedora' y no sé que otra cosa más)
Entonces. La espalda apoyada en los repasadores, el té que adivinaste con dos cucharaditas de azúcar -cucharaditas de azúcar como tus ojos acucharados, acuchillados, avidrientados y brillosos- un libro de esos que para mi son como el padrenuestro...
y pensar en la perfección.
La de tu rostro calculado milimétricamente para el desastre, remendado y salido a la pista otra vez con gesto de segura revancha y sonrisa de criatura con buen corazón. Tus manos ya no pudiendo evitar a Kundera - suspiro - tu panza cruje como dándome las gracias por la comida de hoy... Y de repente mis miopes ojos chocan con la pared del comando radioeléctrico que me tapa el cielo pero aún oigo la lluvia, siento el fresco en los pies y en eso escucho un sonidito que me descarga a la tierra: scrach scrach, sos vos rascándote la barba.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




