ya quisiera
que me hables desde la noche
pero no en tu noche misma
que respires sufriente
mi perfume de sirena vencida
que no me ardan los ojos
cada vez que te miro
que no me lastime la vista
tanta difrencia
y hablarte desde lo alto
con palabras táctiles
para los ciegos que somos
dentro de esta red hecha nudos
dentro de tu envase de humano
perfecto alienígena.