Érase una vez una mujer...
con tantas emes mayúsculas como mosquitos en la playa
mis brazos encontraban la llave con coraje
mi pecho latía violento con los ojos abiertos
los ojos del pecho, de la ilusión profunda
Érase una vez una mujer...
hubiese dado batalla a la duda de tus entrañas
con mis colores púrpuras encendiendo la sombra
oscuridad de pincel para las caricias /
lienzos cubriendo todos los huesos de oro
Érase una vez una mujer...
para mi muchacho que se levanta en el horizonte
allí donde los más profundos miedos se entrelazan
bailan la noche aún con las máscaras del tiempo
que se esconde de tus manos y mis ganas
tiempo camuflado en mis paredes
se ahueca el universo en las agujas perdidas
Érase una vez una mujer...
esto que hoy es un saco de palabras vanas