28 de enero de 2011

-Otirg*

El calor supura escándalos vencidos
saboreados en las venas de mis pechos
laten augurios de las tierras sin nombre
tu esqueleto se quiebra con un beso
perdida en lo azul tan cronológico
oigo en mi espalda los llantos de la infancia
atrapada entre mis cráteres de bruja
busco del verbo la redención...

27 de enero de 2011

Emes mayúsculas

Érase una vez una mujer...
con tantas emes mayúsculas como mosquitos en la playa
mis brazos encontraban la llave con coraje
mi pecho latía violento con los ojos abiertos
los ojos del pecho, de la ilusión profunda
Érase una vez una mujer...
hubiese dado batalla a la duda de tus entrañas
con mis colores púrpuras encendiendo la sombra
oscuridad de pincel para las caricias /
lienzos cubriendo todos los huesos de oro
Érase una vez una mujer...
para mi muchacho que se levanta en el horizonte
allí donde los más profundos miedos se entrelazan
bailan la noche aún con las máscaras del tiempo
que se esconde de tus manos y mis ganas
tiempo camuflado en mis paredes
se ahueca el universo en las agujas perdidas
Érase una vez una mujer...
esto que hoy es un saco de palabras vanas

3 de enero de 2011

El primer beso



sin mi nube de pájaros agoreros descansa
la piel que se hunde en sábanas de río
el día que de tan muerto se enciende
reclamando bailes de escaleras blancas
vos asustás mi pecho en tonos sostenidos
palabras bajo palabras, dentro de cajones
terribles corazones encendidos de festejo
bocas abiertas esperándote siempre
en las ollas enmudecen la comida y el libertango
el primer beso me sabe siempre a pasa de uva.

MMXI

Beberás a la hora exacta cien mil tonos de pulsasiones,
la copa audaz enredada con la terrible luna te espera


o alguna lluvia, o algún tormento...


las fotos de los días que se te escaparon
pegadas una por una en ese almanaque debajo de la almohada
que abrazaste tanto ante el desconsuelo del tonto tiempo.


Y aquí estoy yo, juntando las lágrimas del pueblo
para ponerlas en mi rostro que pide auxilio en la sequía
el último día del año fue tuyo en mi pensamiento
y se me cayó un poema, cuando no quería
puta suerte! se me cayó un poema evocando tu sonrisa
que quema en los dos mil y tantos años que nos atraviesan.