"De
una vez por todas, pensé, has de ser fiel a tu desgracia. de una vez por todas
cesarás de traicionarte"
Porque hay una parte de mí que se resuelve en las pelusas que
vuelan en el aire los odiosos días de sol. Hay una parte de mí, conmigo, un me
que me preexiste de ser un monumento a la falsa alegría. Esa parte de mí que resiste
incansablemente la compañía, y no escucha, no mira, no toca, no es. Esa parte
en la que algunos han preguntado qué me pasa, bueno es eso, no me pasa nada,
esa soy yo compuesta de lecturas que a nadie le importan, cicatrices
encaprichadas con que las aloje y tristeza de no saber bien los nombres de los
árboles.

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