Se muere, convencida, se me muere entre los brazos la poesía
ella me pide resurección que le mida los versos, "cantame" me dice
Pero Poesía!, yo tengo veinte años y vos tenés miles de números
no entiendo cuando me hablás de pies, de que te sobra un tiempo
Ay Alejandra! se me muere la poesía, dice algo de un sestercio
me habla de sinalefas y versos adónicos pero mis manos se manchan
sangre de poesía corriendo por mis brazos, nada que hacer...
gritan desesperados Baudeleire y se retuerce Girondo
Allen Ginsberg saca su mano de un libro y me golpea con furia
¡ Señores se nos muere la poesía, y tengo la culpa de no saber nada!
Derramadas las penurias inútiles, muerta la poesía en mi mesa
aprieto todas las almas de los libros del mundo entre mis manos...
la resurección en tapas azules que revelan la ciencia del verso.
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