10 de febrero de 2011

III

Enmudecen las sombras bajo tus botas
gigante lleno de calesitas en las esquinas
prometen tus canciones desiertos


dónde el viento dónde los relojes de arena


mi rostro es un cuento escrito a máquina
deseado en la imaginación del bosque
todas las cuadras de tus venas abiertas
gotean letras que limitan mis ojos.

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